Saito

Kisshomaru Ueshiba Morihiro Saito Seishiro Endo

 

Morihiro Saito

Morihiro Saito Sensei nació el 31 de marzo de 1928, en la prefectura de Ibaraki. Creció en un pobre pueblo granjero desde los años treinta hasta principios de los cuarenta, tenía interés por los héroes antiguos al igual que la mayoría de los chicos de su edad. En las escuelas japonesas de esa época, a los estudiantes se les enseñaba kendo o judo, Saito Sensei eligió estudiar Kendo.

Tras la segunda guerra mundial comenzó a estudiar karate en Meguro. Al poco tiempo su trabajo en la Japanese National Railways le obligó a trasladarse a Iwama, esto le obligó a encontrar otro arte marcial. Con pensamiento de complementar sus conocimientos marciales comenzó a entrenar judo en un dojo en Ishioka.

En el verano de 1946 Saito Sensei escucho historias sobre un “viejo hombre haciendo técnicas extrañas arriba en la montañas de Iwama”. La gente estaba confusa sobre que arte marcial era la que el viejo hombre practicaba, pero un profesor de judo dijo que el hombre estaba enseñando “Ueshiba-ryu Judo”.

Este encuentro entre Saito Sensei y O´Sensei se produce cuando este último se retiró a Iwama tras la guerra. Con 18 años Saito Sensei comienza a entrenar bajo la tutela de O´Sensei, lo que en esa época también incluía entrenar con Kisshomaru Ueshiba Sensei, Koichi Tohei Sensei y Tadashi Abe Sensei. En esa época el entrenamiento era muy duro, y la circunstancia que permitió a Saito Sensei tener gran cantidad de horas de entrenamiento con O´Sensei fue que trabaja a turnos de 24 horas si y 24 horas no, en la Japanase National Railways, de esa manera tenía gran cantidad de tiempo en que O´Sensei era el único compañero de práctica, y tenía la oportunidad de entrenar con él todas las mañanas antes de que llegaran el resto de estudiantes.

La vida en Iwama era dura, todas las mañanas los uchideshis debían levantarse antes del amanecer, trabajar en la granja y realizar todo tipo de reparaciones, limpieza y trabajos necesarios tanto en la granja como en el dojo.

La mayoría de los estudiantes de Iwama eran granjeros y trabajadores de ámbitos mas bien duros, lo que chocaba con los estudiantes que venían de Hombu Dojo, que eran gente mas de ciudad y de otro estilo de vida, lo que les hacía mas difíciles los entrenamientos y sobre todo el tener que ayudar en la granja.

Saito Sensei consagró su vida al Aikido y su mas absoluta devoción hacia O´Sensei, hasta el punto que se encargaba de sus cuidados personales, y la mujer de Saito Sensei (Okusan) cuidaba de la mujer de O´Sensei. Aunque otros maestros pasaron más años como discípulos de O´sensei, fue Saito Sensei el que al estar tan apegado a él tuvo la oportunidad de entrenar con él a solas más que nadie.

Como uchideshi Saito Sensei enseñaba en Iwama bajo la mirada atenta de O´sensei, hasta el punto que en gran cantidad de clases O´Sensei permanecía la clase en seiza observando sin intervenir. Antes de su muerte O´Senei depositó en Saito Sensei la responsabilidad de la enseñanza en Iwama y la vigilancia y cuidados como guardián del Aiki Jinja localizado también en Iwama.

Con estas responsabilidades sobre él, Saito Sensei no se permitió a si mismo variar absolutamente nada en las técnicas y se comprometía a transmitirlas tal y como las aprendió de O’Sensei. Esta fue la clave de su enseñanza junto con el hecho de que se enseñaba tanto el trabajo a mano desnuda como con el boken o el jo por igual, esta es una de las mayores características del Iwama Style.

Saito Sensei falleció el 13 de mayo de 2002, lo hizo con el grado de 9º Dan.